jueves, 26 de septiembre de 2019

Figura.




Reía el vino de la noche,
ligero
como el oleaje de la cortina de verano.
Bailaba los dedos de guirnaldas,
acariciaba
los quesos y las uvas.
Brillaba entre la luna y mi casa
a veces,
como lágrimas del viento.
Hablaba de caminos y de arena
dulcemente,
dentellaba la presa entre las redes del recuerdo.
Rompía el azul del silencio,
arrasando
la mirada descuidada de la copa.
Dormía los daños en la boca
y reía.

miércoles, 25 de septiembre de 2019

La copa.


El gato está lleno de techos,
los amantes están vacíos de camas,
los manjares están llenos de heladeras,
el remanso está vacío de miradas,
la arena está vacía de viento,
los vapores están llenos de copas,
las firmas están vacías de acuerdos,
y vos estás lleno de mí.

lunes, 23 de septiembre de 2019

Distancia.



Estrujaste la frente de gaviotas
estrellando en la vereda, los regresos;
destilando la saliva de palabras,
ahogándote en los pétalos muertos.
Abriste la fractura de mi pecho
como aplastando un piano entre las manos,
negaste la manzana negra que crecía,
mirándote en un espejo viejo.
Vaciaste los jarrones de la mesa,
embriagada tu mirada de distancia,
amputaste las manos ofrecidas,
durmiéndote en la memoria deshojada.

domingo, 15 de septiembre de 2019

Vuelta.

Vuelvo a nacer de las ventanas de los vientos,
creo  estar dormida en el sueño que quiero,
donde el espacio es de azúcar acre,
donde es blando el lugar que invado.
Vuelvo a creer en desdibujar el camino,
creo en desatar los cordones del tiempo,
donde los cantares de la muerte son cocodrilos,
donde la mano marchita hace nuevas olas.