Me
cuesta enhebrar la aguja
todos
los tiempos pasaron por mis ojos
y
el frío endureció mis manos.
Todos
los días
debo
cocer mi cuerpo
con
hilos transparentes,
con
hilos de colores.
A
veces, me pide que lo borde
y
yo no lo sé hacer.
Lo
emparcho con liencillo,
con
seda, terciopelo,
con
retazos gastados.
En
ocasiones rasgo y quito algo
para
poner lo nuevo.
A
veces, mi cuerpo me pide cosas que,
no
entiendo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario