domingo, 23 de junio de 2019

Abrazo



Me gusta que te recuestes a mi lado
justo antes de servir la cena
esperando juntos, el murmullo de la cacerola.
Me gusta tu intento de ovillito,
tu inmensidad,
buscando el calor de mi derecha.
El hueco de mi hombro
es almohada de tu nuca,
y pienso-¿quién pondrá la mesa?-.
Entonces, me sorprende la sensación
de tu nariz fría, que encuentra el lugar perfecto
justo debajo del lóbulo de mi oreja.
Me da cosquillas, y nos reímos juntos,
ninguno de los dos prendió el fuego de la cocina.
Y nos seguimos riendo.

2 comentarios: